Un equipo pequeño en Zaragoza que lleva años viendo cómo se organiza la asistencia en carretera desde dentro: grúas, talleres y conductores que necesitan una respuesta clara cuando algo se rompe.
Nuestra historia
RescueBid no nació de un plan de negocio, sino de una tarde de febrero en la que un coche se quedó sin batería en el parking de Plaza de los Sitios y nadie sabía a quién llamar. Esa escena se repitió tantas veces que acabamos construyendo una herramienta para resolverla.
Empezamos con una lista de talleres y grúas del entorno de Zaragoza a los que llamábamos uno por uno. Cada aviso se anotaba a mano: ubicación, tipo de avería y si el conductor estaba en un aparcamiento subterráneo o en la vía pública. Aquel registro nos enseñó qué datos faltaban siempre.
Sustituimos el teléfono por un formulario sencillo. El cambio clave fue separar el aviso en categorías claras: batería, pinchazo, avería mecánica, remolque y recuperación. Dejar de mezclar casos distintos nos permitió asignar mejor cada solicitud y explicar al conductor qué esperar.
Abrimos la plataforma a talleres y operadores de grúa de barrios como Delicias, Actur y el Casco Histórico. No prometemos tiempos: mostramos disponibilidad real y dejamos que el profesional confirme. Esa honestidad redujo las llamadas de seguimiento y las expectativas mal calibradas.
Revisamos qué datos pedíamos y por qué. Redujimos la información personal al mínimo necesario para coordinar la asistencia y publicamos criterios claros de privacidad y términos de uso. La ubicación se comparte solo con el profesional asignado, no con toda la red.
Seguimos en Zaragoza, con la misma idea del principio: conectar a quien tiene un problema en la carretera con quien puede resolverlo, sin intermediarios innecesarios. Cada temporada ajustamos categorías y flujos según lo que vemos en las solicitudes reales, desde la Z-30 hasta los aparcamientos del centro.
Desde una primera versión cerrada hasta la coordinación de solicitudes en toda la ciudad. Estas son las etapas que marcaron el rumbo del proyecto.
Otoño 2022
Empezamos con tres talleres colaboradores cerca de la Calle de Coso. La idea era sencilla: comprobar si una solicitud digital bien descrita reducía las llamadas cruzadas entre conductor y profesional. Se probó con avisos de batería y pinchazos en aparcamientos subterráneos, donde la ubicación exacta suele ser el primer obstáculo.
Primavera 2023
Unificamos los campos de solicitud para que el conductor no tuviera que elegir entre formularios distintos. Se añadieron referencias de vía, planta de aparcamiento y una descripción libre del síntoma. Los profesionales empezaron a recibir avisos más completos y con menos preguntas de ida y vuelta.
Invierno 2023
Ampliamos la red de profesionales con grúa propia para atender puntos donde el arcén es estrecho y la espera requiere precauciones. Incorporamos indicaciones de señalización en la propia solicitud: luces de emergencia, triángulos y punto de espera seguro fuera del vehículo.
Verano 2024
Publicamos una guía interna sobre cuándo conviene detener el vehículo y pedir grúa en lugar de continuar hasta el taller: ruidos en la transmisión, pérdida de refrigerante o testigos rojos. El panel de seguimiento permite ver el estado de la solicitud sin prometer tiempos cerrados, porque dependen del tráfico y de la disponibilidad real.
Actualidad
El equipo de coordinación trabaja desde el centro de Zaragoza, en contacto directo con los profesionales adheridos. Seguimos ajustando la plataforma con lo que aprendemos en cada aviso: descripciones más claras, menos pasos para el conductor y un reparto de solicitudes que respeta la disponibilidad real de cada profesional.